SÍ PODEMOS, AUNQUE PAREZCA IMPOSIBLE

 

Las vidas se suelen romper de un momento a otro.
A veces, con un diagnóstico de los que nos dejan temblando, sin suelo bajo los pies, aunque la enfermedad anunciada sea más o menos larga. Otras, con un golpe seco de madrugada, sin esperanza de vuelta atrás.

 

 

Esos golpes demoledores nos arrastran a un lugar oscuro, desconocido, en el que predomina el miedo. La incertidumbre es tan grande que lo inunda todo. De repente, no sabemos quién somos. Posiblemente, lo que antes nos parecían sólidos pilares ahora no son más que castillos de arena incapaces de mantenernos en pie.

 

 

Recuerdo días, después de la muerte de mi hijo Ignasi, en los que el dolor era tan intenso que temía volverme loca. He estado años, cuando ya me encontraba más o menos bien, bajando al infierno a la que se acercaba el aniversario de su partida… ¡Es tan pronunciado, tan vertiginoso el carrusel de emociones que acompañan al duelo!

 

Volver a la vida parece imposible, ¿verdad? Sin embargo, no lo es. En las tinieblas, suelen haber destellos de luz. A menudo, cuando desfallecemos, aparecen brazos que nos sostienen. Tal vez son casualidades, tal vez no. Pero lo cierto es que, si abrimos nuestro corazón, siempre podemos encontrar un motivo amoroso para levantarnos y, poco a poco, empezar a confiar de nuevo.

 

Cuando hablamos de un gran duelo, el camino suele ser largo, no nos vamos a engañar. Pero, en contra partida, se abre una inmensa oportunidad: la de despertar, adquirir lucidez, aprender a aceptar. Y sobre todo, la de disfrutar de lo sencillo y valorar el cariño por encima de todo lo demás, sin máscaras, con más honestidad.

 

Estoy convencida de que nadie escogería esta opción para ampliar la conciencia. Seguro que no, tal vez por eso no nos dan a elegir. La vida y, quizá nuestra alma, van a lo suyo, cogen el camino de en medio, sin preguntar. Intuyo que saben que podemos, aunque nos parezca imposible.

4 respuestas a SÍ PODEMOS, AUNQUE PAREZCA IMPOSIBLE

  • Cada incrédula mañana, me pregunto cuántos meses o tal vez años me quedan de levantarme con el alma temblando y un cuerpo que no percibo mío, tal vez porque ya no lo quiero, de su destino no me fío. Mi cuerpo estaba conectado a la alegría de una familia, sin mi hermano ni mi padre, el cuerpo no me reconoce.

    Cuánto tiempo se podrá vivir así…, con el corazón de muñón.
    Entro casi todas las mañanas a ver si actualizaste.
    Actualizar palabras para definir este insoportable dolor, actualizar rayos de luz para animarnos a creer q se puede seguir, actualizar la voluntad para amar a los que quedan, con el terror de saber ya q desaparecen en cualquier momento.

    Leerte me frena el llanto aunque sea un rato. Espero resistir para aprender más cosas de ti. Y de todos los que se te parecen.

    Besos para ti, para mi papi y para mi Samuel.

    • Mercè Castro dijo:

      Raquel preciosa, es bueno contar con cuántas más ayudas mejor. Yo he recurrido a muchos terapeutas y terapias que me han ayudado a trascender el dolor. Un abrazo inmenso

  • Lorena dijo:

    Me levanto cada mañana con un peso enorme, con mi mente cansada, con miedo a lo que vendrá me siento vulnerable, escribo temblando tratando de describir lo que mi corazon siente, siento que mi cuerpo se enfermo más ese día que deciste partir hijo de mi alma, van 2 años y 3 meses mañana a las 12.00 se cumple este tiempo y no puedo dejar de pensar como entraste en ese tunel en ese desquicio en tu cabeza de terminar con todo, con tu familia con tu hijo conmigo y el dolor me atrapa me envuelve y no me suelta o no quiero soltar nose, recorro tu vida desde que te pari ese momento tan especial fuiste mi primer gran amor incondicional perfecto sano, lindo, mi hijo, mi sueño mi vida y en segundos tus 26 años desaparecieron de un golpe, no entiendo no comprendo y vivo cada dia ese día tratando de aceptar tu desición, pero no puedo es una rebeldia una batalla que aún doy y que en el fondo se que la perdi, te busco en la calle , te miró , huelo tu ropa , toco tus libros y quiero pensar que no es verdad que ya vendrás que me diras vieja estoy bien ya voy caminando esperame .Siento un vacio , mi añoranza es inmensa no puedo seguir … Te extraño Bastian te amo niño mio

    • Mercè Castro dijo:

      Lorena, preciosa, no es posible entender con la mente la muerte. Pide ayuda especializada, alguien, algún terapeuta o asociacón que te de la mano hasta que puedas sentir a tu hijo con amor en tu corazón. Un abrazo grande

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