APRENDIZAJE

ESTAR EN PAZ CON LA DULZURA DE LA VIDA

 

 

Magnolia soulangiana las 13.39.43Las personas que atravesamos un gran duelo es posible que tengamos un regusto amargo de la vida. La existencia nos ha enfrentado al dolor desgarrador y, mientras la herida está abierta, tal vez intentamos disimular lo que sentimos porque nos parece que es lo mejor para seguir viviendo, tal vez por no cansar a los demás o simplemente porque nos sale así, sin pensarlo. Pero el disimulo de poco o nada sirve. Aunque por fuera parece que seguimos adelante, que estamos bien, por dentro, si nos escuchamos con atención, seguramente encontramos un pozo hondo de tristeza y miedo. Ese pozo, además, lo alimenta la desazón y el dolor de los que nos han precedido. ¡Son tantas las emociones aparcadas durante generaciones, que piden agritos ser reconocidas y aceptadas!

 

Estoy dispuesta a sentir lo que haga falta, pero también quiero con toda mi alma romper la inercia que me lleva al disimulo. Estoy dispuesta a hacer limpieza a fondo hasta dejar el pozo bien seco. Me he propuesto estar en paz con la dulzura de la vida, ver, por sistema, la otra cara de la moneda. Por eso, al levantarme y siempre que me acuerdo durante el día pido a mi parte sabia que elimine de mi inconsciente cualquier obstáculo, por más antiguo que sea, que me impida sintonizar con la alegría, con el placer de estar viva, con la calidez de sentirse arropada, querida y segura.

 

abeja-en-la-flor_19-115608Conozco lo que es la tristeza, la creencia de que la vida es un valle de lágrimas, eso lo he experimentado, sé que lo que más sobra en el mundo es sufrimiento, ahora quiero dedicar lo que me queda a experimentar y esparcir amor sin reservas. A vivir en mí la agradable sensación que produce acostarse y, antes de perder la conciencia, recordar y agradecer todo lo que ha merecido la pena. No suelen ser grandes cosas; tener a mi nieto en brazos, pasar un ratito agradable con mi hermana, llamar a una amiga del alma, pasear y sentirme ligera, notar el viento en la cara, fijarme en lo bonita que es la luz que entra por la ventana, ver el cariño y la bondad en los ojos de mi padre, ir al teatro sin programarlo, sentir la ilusión que produce encontrarse, de improviso, con alguien querido, compartir en la calle palabras cariñosas con algún conocido, disfrutar de la comida que he preparado, juntar palabras que expresen lo que siento, leer un buen libro, lograr cambiar el ánimo cuando el día empieza torcido… ¡Hay tanta dulzura en la vida que nos suele pasar por alto!

 

Enamórate de ti

ABRAZO 2014-04-22 a las 11.58.01

Abraza la soberbia que hay en ti, porque detrás de ella hay un niño no querido.
Abraza la exigencia que hay en ti, porque detrás de ella hay un niño que no ha sentido el Amor.


Abraza al “agradador eterno” que hay en ti porque detrás de él hay un niño rechazado.


Abraza la ira y el enojo que hay en ti, porque detrás de ella hay un niño abandonado.


Abraza al solitario que hay en ti, porque detrás de él hay un niño excluido y discriminado.


Abraza el desgano, la apatía, la falta de sentido, porque… detrás de todo esto, está tu niño padeciendo ser quién no es…


Abraza el dolor que hay en ti, porque detrás de él hay un niño lastimado.


Los niños que habitan dentro de nosotros, están empezando a manifestarse y esta vez no paran hasta ser escuchados…


Por favor, desde lo más profundo de mi corazón te pido, no los silencies más…
Aprender a integrarlo, a comprenderlo, a abrazarlo, a liberarlo, devolverlo a la vida, esta es la tarea de hoy, te aseguro que es el Camino para que tu Divinidad baje a la Tierra.

 

Clarissa Pinkola Estés. Mujeres que corren con lobos.
A través de Pabla Ferreyra.

ELEGÍ LA VIDA

No quise huir:
y elegí mirar de frente,
levantar la cabeza,
y enfrentarme a los miedos y fantasmas
porque no por darme la vuelta volarían.

 

No pude olvidar mis fallos:
pero elegí perdonarme, quererme,
llevar con dignidad mis miserias
y descubrir mis dones;
y no vivir lamentándome
por aquello que no pude cambiar,
que me entristece, que me duele,
por el daño que hice y el que me hicieron.
Elegí aceptar el pasado.
No quise vivir solo:
y elegí la alegría de descubrir a otro,
de dar, de compartir,
y no el resentimiento sucio que encadena.
Elegí el AMOR…
Rudyard Kipling tras la pérdida de uno de sus hijos

 

Flors

EL PERDÓN EN EL PROCESO DE DUELO

JAUME ALSINA 1Este viernes 13 en CanVi (www.canvi.org), nos reunimos a las 19h para hablar del perdón en el proceso de duelo.

 

El perdón, cuando lo otorgamos a los demás y, sobre todo a nosotros mismos, es un don que nos devuelve la calma y la serenidad. Mientras nos resistimos a perdonar o a perdonarnos estamos atrapados en el resentimiento o la culpa y, poco a poco, el corazón se va apagando y nos convertimos en seres resentidos y amargados. De ahí a perder la salud no va ni un paso. En cambio, perdonar libera, deja espacio a emociones sanadoras como la alegría, el servicio, la solidaridad, el sentido del humor, la tolerancia…

 

 

Entrada libre, aportación económica la voluntad para gastos del local. Confirmad asisténcia: 651694173

Foto: Jaume Alsina

 

APRENDER POCO A POCO A SER FELIZ

 

 

GIRASOLLa humanidad lleva mucho tiempo padeciendo, seguramente desde sus orígenes. No digo que no hayan habido momentos felices en la vida de las personas que nos han precedido, incluso épocas históricas francamente más alegres que otras, claro que sí, me refiero a que nuestra cultura planetaria, en general, guarda la memoria de mucho dolor acumulado, de sentencias de sufrimiento compartidas, del tipo “la vida es un valle de lágrimas”, “más vale malo conocido, que bueno por conocer”, “no hay rosa sin espinas”, “la letra con sangre entra” y un sinfín de creencias y refranes que deben ser muy parecidos en otros idiomas. De mi abuela oí muchas veces: “las rialles acaben en ploralles” (las risas acaban en lloros).

Todo ese flujo de dolor, verbal y energético, lo heredamos de pequeños sin apenas darnos cuenta. Vaya, que estamos educados para encontrarnos o imaginar casi siempre lo peor. Andamos a menudo con el ¡ay! en el cuerpo y, en cambio, muy poco sabemos hacer para que ocurra lo contrario, para confiar y esperar lo mejor. No hay más que mirar los telediarios para darse cuenta que, a la hora de expandir y comunicarnos, prevalece y mucho lo malo sobre lo bueno. A la que nos descuidamos, nos ponemos en el lado más desfavorable y yo la primera.

 

Es cierto que siempre ha habido personas sabias que con sus vidas y sus obras nos han ayudado, pero la humanidad, como cultura, al menos hasta ahora no ha ido mucho más allá del dolor.

 

Los cuentos infantiles, después de que los protagonistas vivan mil contratiempos y desdichas suelen acabar con la frase: “Y fueron felices y comieron perdices”.  Y ya está, no se sabe más de ellos.

 

Captura de pantalla 2013-09-19 a las 11.28.02Ahora, empieza a notarse una dinámica distinta, un movimiento de personas heterogéneas unidas en un interés común: crear una cultura de la felicidad que considera como un bien preciado la alegría, la prosperidad (que no tiene que ver con acumular dinero o posesiones), la creatividad, la vida sencilla y tranquila, el cuidar la propia salud y bienestar, en hacer cosas porqué sí, por el bien común… ¡¡Y yo les estoy inmensamente agradecida!! Porqué cuando las personas se juntan para iniciar un camino nuevo, al final la humanidad entera acaba recorriéndolo y, es posible, que con la insistencia, igual que ha ocurrido con el dolor, esa manera más afable de ver la vida acabe incrustada en nuestro ADN.

 

Si conseguimos salir de esa zona conocida, a menudo tensa y dolorosa, que se ha convertido en nuestra zona de confort de tan familiar que nos es, confío en que tal vez, poco a poco, nos arriesguemos a entrar en esa otra dimensión de felicidad de la que hablábamos. Seguramente, primero, nos resistiremos, incluso tal vez nos provoque más ansiedad. Cuesta romper con tradiciones milenarias, pactos y creencias antiguas. El cambio tiene sus ritmos. Pero me hace una ilusión inmensa ir despacio, pero sin pausa, hasta esa nueva realidad planetaria. Entre todos podemos crearla. ¡Doy gracias y admiro a las personas que ya están viviendo en ella!

 

LOS CAMINOS DEL ALMA

Gustav Klimt, Árboles frutales, 1901.

“La mayoría de los problemas, crisis existenciales o enfermedades son sólo momentos de prueba que está viviendo un individuo; son necesarios y muy útiles para el ‘despertar de su conciencia’.

 

Nunca sabemos en realidad desde afuera cuán importante puede ser para cada persona la situación que está atravesando en determinado momento. Podemos percibir esa situación como algo terrible, doloroso, injusto o innecesario, pero cualquiera sea nuestra interpretación nunca será correcta ni completa”.

(fragmento de un texto de autor desconocido)

LA FELICIDAD ESTÁ DÓNDE TÚ TE PROPONGAS

Captura de pantalla 2013-06-29 a las 18.24.36Me ha impactado la foto de estos niños bañándose en una rueda inmensa de camión que ha mandado Manos Unidas de Fuerteventura, acompañada del siguiente texto: “Cuando no hay playas, ni Spa, cuando no hay piscina de aguas cristalinas, la imaginación se hace fuerte. Porque la felicidad está dónde tu te propongas”. Me parece tan cierto…

 

Cuando la vida te pone en verdaderos apuros, cuando la realidad se rompe y te quedas suspendida en el vacío, siempre nos queda el recurso de ir tirando del hilo de la felicidad.

 

La felicidad no está en tener piscina, por decir algo, no. Aunque nadie duda  que tener cubiertas las necesidades básicas ayuda a sentirse bien, es evidente que se puede ser inmensamente rico e infeliz.  La felicidad no está en el tener.

 

Aunque la presencia de nuestros seres queridos reconforta, tampoco nuestra felicidad depende de ellos. No parece justo hacer responsable a nadie de nuestra felicidad. Es verdad que la muerte de alguien muy cercano al que amamos mucho (un hijo, la pareja, los padres, un amigo del alma…) puede dejarnos fuera de la vida, desgarrados… Pero la responsabilidad de volver a ser felices sigue siendo nuestra. El camino de regreso pasa por darnos cuenta que la felicidad se encuentra en nuestro interior.  Ser feliz es una elección, no depende de nadie ni de nada.

 

Con nuestra imaginación, con nuestra actitud, podemos encontrar la belleza, la alegría, el cariño en los rincones más inhóspitos e insospechados: los cactus dan hermosas flores, en los desiertos hay oasis, en las UCIS hay cariño, en la enfermedad hay caricias que consuelan… Sí, en la adversidad, por muy dura que sea, es posible tirar del hilo de la fortaleza y rescatar el tesoro íntimo de nuestra felicidad.

VIDA DESPUÉS DE LA VIDA

 

CAVALLERIA2

Os propongo que escuchéis la intervención de Paloma Cabadas en el IV Congreso Internacional “Vida después de la vida”, que se celebró en Albacete en octubre de 2011.

Paloma Cabadas es psicóloga y autora del libro “La Muerte Lúcida”, entre otros, e imparte cursos y seminarios sobre la evolución de la conciencia.

Esta intervención suya, que es la primera que escucho, ha resonado en mi alma. Paloma sostiene que la muerte es un paso a otra dimensión, que el sufrimiento, aunque es humano, no sirve para nada, al contrario reduce nuestras posibilidades de sentir el amor de nuestros seres queridos y los entristece, tanto a los que están aquí como a los que se encuentran en el otro lado. Sus palabras son amorosas y están llenas de experiencia y sabiduría.

www.youtube.com/watch?v=rf3ca6vDdBM

 

LA PÉRDIDA MÁS DOLOROSA

 

Todos tenemos un antes y un después en nuestras vidas; para algunos el vacío empieza con la muerte de un hijo, de la pareja, de los padres, de TARDOR nenúfarsun hermano… de un ser inmensamente querido.


Otros comienzan su ‘después’ al recibir un diagnóstico médico inquietante y grave o cuando les falta el trabajo y se desmorona su economía y con ella sus sueños.

Muchos inician su desespero cuando pierden el amor de la persona que aman, cuando se sienten abandonados o traicionados…

 

Sea la que sea, la pérdida más dolorosa es el punto de partida de un nuevo comienzo, el embrión de algo que, pasado el tiempo de incertidumbre y dolor, acabará siendo un referente vital para nosostros. 

 

Nuestra pérdida más dolorosa es nuestra prueba más grande, es el avatar de nuestra existencia. Si la comparamos a una carrera universitaria sería la que nunca, ni por asomo, elegiríamos, pero es la que conlleva para nosotros mayor poder de transformación, la que nos ayudará a dejar atrás miedos  ancestrales que nos parecen imposibles de afrontar, la que cambiará por completo nuestra visión de la vida y de la muerte. Nuestra gran pérdida es nuestra gran oportunidad.

 

Ya sé que cuando uno la está atravesando no quiere ni oír hablar de oportunidades ni de futuros prometedores. Incluso molesta pensar que después de ‘eso tan terrible y doloroso’ uno puede llegar a ser alguien más alegre y sereno.

 

Lo que interesa de verdad es cómo sobrevivir cada día sin sucumbir a los altibajos feroces, a la nostalgia desgarrada, al dolor en el pecho, a las noches en blanco, al cansancio infinito… Pero también es cierto que la gran prueba exige ganar confianza y la confianza se sustenta en el amor, la paciencia y la esperanza.

 

Para sobrevivir a la pérdida más dolorosa no hay más remedio que confiar en uno mismo, en la vida y en los demás. En tener la humildad de pedir ayuda, ser sincero y estar dispuesto a volver a empezar.

 

MIS MEJORES DESEOS

 

TARDOR  FLORS

Sea cual sea la situación en la que te encuentres, piensa que este puede ser un buen año para empezar a enderezar tu vida. Sé que hay golpes que lo dejan todo oscuro pero precisamente por eso quiero hablar de las mil tonalidades radiantes de la luz; de la dulzura del perdón que libera nuestros pesares y armoniza nuestras relaciones, de la felicidad de bendecir, que significa decir bien de todo y de todos, de la maravilla de crecer y aprender con el corazón abierto hasta estar en paz con uno mismo y con la vida.

En espíritu no estamos separados, todos somos uno, de tal forma que al sanar nuestras heridas sanamos las de los demás, sobre todo las de las personas más cercanas a nuestro entorno familiar.

Propongo para este 2013 no prestar demasiada atención a las noticias catastróficas que inundan los medios de comunicación y, en cambio, estar muy atentos a la bondad que surge expontanea entre las personas. Ojalá todo lo que vivamos este año lo podamos ver como un fructífero aprendizaje y seamos capaces de darnos con amor la mano. El miedo desaparece cuando entra el amor. Y el amor está siempre disponible, estamos hechos de amor, solo tenemos que invocarlo.

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