CREAR ARMONÍA

CON SUAVIDAD

Si en estos momentos te sientes perdida, para, respira despacio, con la intención de que el aire llegue a lo más hondo de tu ser y calme tu mente.

 

Probablemente es muy doloroso lo que estás viviendo, pero siempre puedes decidir atravesar lo que sea con suavidad. ¿Cómo?

 

Arrópate con dulzura, habla con sinceridad con tu parte sabia, pídele ayuda y procura poner amor en lo que haces, en lo que sientes, sea lo que sea. El cariño es un bálsamo.

 

 

Aunque a ti te lo parezca, no estás sola, tus guías te sostienen, te acompañan. Si tienes miedo, tranquila, es normal, pero no olvides que todo pasa.

 

Deja que las emociones te atraviesen como el sol por la ventana. Al fin y al cabo venimos aquí a sentir. Recuerda que tú misma estás de paso. Concédete momentos de ternura, en ellos encontrarás la fuerza que quizá, ahora, te falta.

 

Procura no quedarte anclada en lo que han hecho o dejado de hacer los demás, libérate con el perdón de lo que te retiene, cada cuál anda su camino como puede. Mejor centrarte en lo que amas, ¿no te parece?

 

 

 

PASO A PASO, DÍA A DÍA

 

 

Hay épocas en que la vida nos empuja, como si el alma quisiera dar un salto cuántico y, nosotros, asustados, persistiéramos en agarrarnos a algo conocido que ya no existe.

 

 

Cuanta más resistencia, más dolor, eso lo tengo comprobado. También sé que cuando vivimos un duelo, sea por enfermedad, por la muerte de un ser querido, por la pérdida del trabajo, porqué él o ella ha dejado de querernos… por lo que sea, la mente se dispara.

 

 

Como un caballo desbocado, la mente, «la loca de la casa», nos lleva a escenarios apocalípticos. Si no la atamos en corto y dejamos que campe a sus anchas, posiblemente el miedo nos paralice y nos rompamos. No pasa nada, siempre estamos a tiempo de reconstruirnos, de renacer.

 

 

Pero cuando estamos viviendo una situación límite, lo mejor, a mi entender, para evitar el miedo y el desasosiego es vivir, sin expectativas, paso a paso. Como si amasáramos o tejiéramos nosotras mismas, con todos nuestros sentidos, cada momento.

 

 

No ir más allá del día a día nos ayuda a conservar la paz. De esa manera es posible crear reconfortantes burbujitas de alegría, de buen humor, de entrañables caricias… De esta manera, suelen surgir las palabras cariñosas, y esas miradas de afecto que tanta falta nos hacen cuando la vida nos hiere y nos sentimos desamparados.

 

Esas burbujitas de las que hablo son las que nos acercan a la ternura y, entonces, es más fácil ver lo que nos está pasando con dulzura, como una experiencia más. Dolorosa, sí, por supuesto, pero también, a ratos, entrañable, amorosa. Al fin y al cabo todo es vida.

ESCUCHA A TU CORAZÓN

 

Estamos tan acostumbrados al ruido de la mente, a esa voz recurrente y familiar que identificamos como nuestra, que, sin darnos cuenta, le entregamos el mando y dejamos de lado infinidad de nuevas y mejores posibilidades.

No somos lo que pensamos, nuestra esencia va más allá de la mente, todos somos capaces de reprogramarnos, de hacer limpieza de creencias obsoletas, de sentencias que parecen inamovibles.

 

No es fácil, los cambios nos suelen asustar, en nuestra cultura impera el «más vale malo conocido que bueno por conocer». Salir de lo que nos es cotidiano nos produce desasosiego, pero es la única manera de avanzar.

 

Y, precisamente, en época de incertidumbres y pandemias, la vida nos pide saltar al vacío y dejar atrás lo que teníamos. Son muchos los duelos que atravesamos ahora y, cuando estamos en el epicentro del miedo, cuesta ver la luz del sol que hay por encima de la nubes. Lo sé.

Sí, suele reinar el caos y el dolor antes de que surjan nuevas realidades que, probablemente serán más luminosas. Recuerdo que cuando era pequeña y me dolían las piernas, mi madre me decía, «eso es que estás creciendo».

No tengas en cuenta el «run-run» de tu mente, escucha a tu corazón, deja que te inunde la tristeza, la añoranza o el miedo, con la intención puesta en no rehuir ni aferrarte a ninguna emoción.

Ese duelo privado y colectivo que estamos viviendo, más que nunca, nos invita a vivir día a día, incluso minuto a minuto. No quieras ir más allá, simplemente recuerda que, después de la tormenta el cielo se despeja y vuelve la claridad.

 

Ni tú ni yo, ni ninguno de tus seres queridos estamos solos. De alguna manera todos nos acompañamos en este gran salto cuántico que vive ahora la humanidad.

 

En el fondo, tú sabes que todo es para bien, que el plan es perfecto, aunque a veces duela y cueste entenderlo. El alma, esa chispita divina eterna que nos da la vida, a veces, tira por el camino del medio, aunque no sea el más agradable de transitar, aunque siempre resulta el más efectivo.

 

 

 

NO ESTÁS SOLA

 

Tal vez estés viviendo un gran duelo; puede ser que él o ella haya muerto, que tú o alguien muy querido haya perdido la salud, el trabajo, que tu pareja se haya roto o que te sucedan varias de estas cosas a la vez.

 

O, quizá, no haya un motivo aparente para que te sientas tan desolada como te sientes hoy. En ocasiones, la tristeza surge sin más, no precisa explicaciones. ¡Hay tantas memorias de dolor en nuestro interior de las que no somos conscientes!

 

Sea como sea, si te envuelve el dolor y te sientes perdida recuerda que siempre puedes recurrir al amor. Para, respira y deja que surja lo que sientas. Aparezca, lo que aparezca, por más aterrador que sea, dale la bienvenida. Esas emociones, que te desgarran, tan solo quieren que las acojas.

 

Te puede parecer mentira pero entregarnos a lo que sentimos suele desvanecer el miedo y poco a poco recuperamos la calma. No podemos controlar lo que la vida nos depara, pero sí decidir cómo nos enfrentamos a ello. Y sé, por experiencia, que el amor que surge de dentro es el mejor bálsamo. No temas, abre tu corazón y deja que fluya el amor que encierra.

 

 

También sé que cuando la vida nos pone a prueba, el Universo entero conspira para ayudarnos. No estamos solos. Todos los que nos han precedido, los maestros ascendidos, los ángeles y arcángeles nos están apoyando. Déjate arrullar por tu familia celeste, tu familia de luz. Aparca a ratitos tus dudas para que puedas oír sus susurros de aliento. Déjate querer por las almas de uno y otro lado.

VOLVER A VIVIR

Congreso en México
9,10 y 11 de Octubre
Después de un golpe tremendo como es la muerte de un ser inmensamente querido, nuestra alma necesita el consuelo de otras almas. A veces, en forma de abrazos, de miradas dulces, de silencios cálidos. Otras, de palabras que resuenan en nuestros corazones. Por eso, porque sé que las personas en duelo buscamos a tientas la luz, me hace una inmensa ilusión participar en el V Congreso Veracruzano de Tanatología, que organiza la Fundación Karime Ángel de Coatzacoalcos de México, los próximos 9-10 y 11 de octubre.
Gracias a la fortaleza de Nora Reyes Baruch podremos arroparnos durante estos tres días, desde distintos lugares del planeta, vía zoom. Es un honor para mi colaborar este año con esta reconfortante iniciativa, rodeada de tantas personas amorosas, de las que, seguro, regalan paz y alegría.
Para más información: Tel: +52 921 2395347
katitareyesb@gmail.com

ME GUSTA IMAGINAR

 

Me gusta cerrar los ojos e imaginar que todas las personas que quiero están bien, estén cerca, lejos o en otra dimensión.

 

Me gusta mirar el cielo e imaginar que la vida tiene sentido, aunque, a veces, yo no entienda sus motivos.

 

Me gusta recordar la sensación del agua del mar acariciando mi piel.

 

Me gusta el calorcito suave que se enciende en mi pecho cuando expando amor, cuando miro con ternura.

 

Me gusta envolver en un manto de dulzura mis miedos.

 

Me gusta andar descalza, sentir la tierra bajo mis pies.

 

Me gusta imaginar que me siento protegida, querida, serena y en paz. Que la Gran Madre me sostiene, que mi parte sabia me guía, que la niña que llevo dentro está tranquila y feliz.

 

Me gusta imaginar que todas las madres sienten la calidez del amor de sus hijos.

 

 

 

TÚ PUEDES, CLARO QUE SÍ

 

Ya sé que hay momentos y días para todo. Que nada es blanco o negro y que las emociones van y vienen. Pero puestos a elegir, mejor apostar por el “sí puedo”, que por el “de ésta no voy a salir”. ¿No te parece?

 

Es normal que, a menudo, tengas miedo, dudas, incluso que rayes la locura. Eso forma parte de la vida y ahora anda todo muy revuelto. Por eso te invito a que te recojas.

 

Para y pon consciencia a lo que sientes. Sea lo que sea, está bien. En el fondo sabes que todo pasa, no eres una novata, has vivido situaciones difíciles antes y has llegado a la otra orilla. ¿Por qué ahora ha de ser diferente?

 

Llevas en tu ADN la fuerza, el instinto de mil guerreras, el coraje de los mejores de tu especie, ¿lo sabes, verdad? En ningún momento estás sola. ¿Cómo si no has llegado hasta aquí? No te quedes con la tristeza, tan solo siéntela.

 

 

Siente la tierra bajo tus pies, hazlo a menudo, ella te sostiene, te nutre, te acoge, te mede… y agradece lo que el día te depare.
Es posible que tu realidad te duela, que quisieras que fuera distinta, pero solo amando lo que hay nuestro corazón palpita en calma.

 

Tu calma es poderosa, tranquiliza a tus seres queridos, vivos y muertos y nos llega incluso a los que no sabemos de tu existencia. Merece la pena elegir el “sí puedo”.

 

DÉJATE ARROPAR POR LA TERNURA

Ahora te parece imposible salir a flote, lo sé, al principio el dolor es tan intenso que parece interminable. La vida sin él o ella no tiene sentido. Así suelen empezar los grande duelos.

 

Aprender a vivir sin la presencia física del ser inmensamente amado es desgarrador y, en ocasiones, tirar la toalla parece la única salida.

 

Puedes quedarte en la cuneta, tanto tiempo como necesites, pero si apuestas por volver a la vida, el universo entero conspira para ayudarte a renacer.

 

Es verdad que nadie puede vivir por ti tu dolor, pero muchas manos pueden sostenerte en tus días más oscuros si abres tu corazón, si te permites sentir.

 

Ten paciencia, las emociones se desbocan; el miedo suele envolverlo todo, la tristeza impregna hasta las pareces, la culpa o la rabia se hacen fuertes y tal vez pienses que vas a volverte loca. No te asustes, lo que te ocurre es normal, te estás transformando. Tan solo siente y déjate arropar por la ternura que emana tu alma.

 

 

El proceso dura lo que dura y a medida que vayas despojándote de viejas heridas, de miedos antiguos de maneras de hacer que ya no te sirven, se abrirán claros y empezarás a vislumbrar que el amor que sientes por los que se han ido es, si cave, más fuerte.

 

Aunque nada es como antes, ellos, de otra forma, te acompañan y siguen formando parte de tu proyecto de vida. Si eliges llenar el vacío con amabilidad y cariño hacia ti misma nunca estarás sola.

Cuando nos miramos con ojos bondadosos es más fácil conectar con la alegría y la calma.

 

GRACIAS

 

 

 

Fue un placer participar en el encuentro virtual que organizó el Centro Dolux de Zacatecas (gracias Dora Edith Gonzalez) y la Fundación Abrazos de Colombia (gracias Yaneth Rubio). La verdad es que todavía me dura la agradable sensación de sentirme arropada por el amor en estado puro, que envolvió el encuentro. Gracias a todos.
Os dejo el link para los que no pudieron estar presentes:
https://youtu.be/8zEBQiaamLQ
Nombre del archivo
Volver a vivir – Merce Castro Puig.mp4

VOLVER A VIVIR

 

Charla virtual,
lunes 22 de junio

 

De la muerte se habla poco y de la muerte de un hijo mucho menos, pero los padres y las madres que hemos pasado por el horror de ver morir a un hijo necesitamos, desesperadamente, expresar nuestros sentimientos. Es, creo, una necesidad vital que nos aleja de la locura y nos ayuda a encontrar, de nuevo, sentido a la vida. Porque, aunque parezca mentira, es posible renacer después de un golpe así.

 

Este lunes, día 22 de junio, con el verano recién estrenado en el hemisferio norte, hablaremos de la muerte, del duelo, de volver a la vida, gracias a la iniciativa de la Dra. Dora Edith González Huertas (Dora Edith Gonzalez) del Centro Dolux, de Zacatecas (México).

Me hace mucha ilusión invitaros al encuentro gratuito que tendrá lugar a través de ZOOM a las 10 am. hora de México, las 17 pm hora de España.

 

Para acceder a la charla poneros, por favor, en contacto, a través de mail o whatsApp, con Dora Edith González:
Tel. +52
4921249797 . Email: mariah_5656@hotmail.com Ella os pasará el enlace.

 

 

 

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