MIS HERRAMIENTAS PARA AFRONTAR EL DUELO

Al morir un hijo u otro ser inmensamente querido, nuestra realidad se rompe y hay que aprender a re-nombrarlo todo. El proceso es desgarrador, inmensamente doloroso, pero también inmensamente interesante porque nos permite re-inventarnos. De hecho, no tenemos otra salida o nos quedamos muertos en vida o nos ponemos en marcha con la confianza plena en renacer.

 

Cuando las vida nos va más o menos bien cualquier cosa nos sirve para seguir tirando, pero cuando nos pone entre la espada y la pared, cuando tenemos fuego en casa, no sirven las medias tintas y ahora, que lo externo es tan incierto, menos que nunca. No importa cuantas veces nos hundamos, lo esencial es tener la convicción de que volveremos a salir a flote. ¿Pero cómo lograrlo? No existe una fórmula única ni una varita mágica.

 

El camino es largo, personal e intransferible y pasa por dejarnos atravesar por cada uno de nuestras emociones y miedos. Si los ignoramos se hacen más grandes. Hay que mirarlos de cara y reconocerlos. Eso asusta mucho porque por la herida que ha abierto en nuestro interior el duelo intentan salir todas las pérdidas, temores y sinsabores, pequeños y grandes, que hemos ido acumulando desde que nacimos o tal vez antes.

 

Yo no me atreví a enfrentarme con todo esto sola y pedí ayuda no solo a varios psicoterapeutas, también recurrí a Dios, a mis Guías, al Universo, a mi parte sabia, a mis Ángeles de la Guarda, da igual el nombre, lo cierto es que cualquier ayuda es poca y funciona. Pero sobre todo, recurrí al Amor, al pensamiento positivo. Yo no me podía permitir quedarme demasiado tiempo seguido viviendo en la oscuridad, la rabia, el miedo, la culpa o el resentimiento. Todo eso quita un montón de energía y a las madres que se nos ha muerto un hijo nos queda muy poquita, no podemos desperdiciarla. La única forma de incrementarla es viendo la parte buena de cualquier situación, porque el pensamiento es creativo –lo que pensamos hoy acaba creando nuestro realidad de mañana–, lo dicen los físicos cuánticos y lo sabemos todos los que tomamos conciencia de ello y lo ponemos en practica.

 

Cada día tenemos la libertad de elegir quedarnos con la única cosa buena que nos ha pasado o sucumbir al desespero de todo lo malo. No siempre se consigue pero a fuerza de intentarlo la práctica va cuajando y es posible adquirir el hábito. Dicen los entendidos – Patrick Drouot , doctor en ciencias físicas y muchos otros– que no solo lo que pensamos acaba creando nuestra realidad, sino que es el corazón ¬–es decir, lo que sentimos- quien manda sobre el cerebro, los pensamientos. Cuantas más hormonas de bienestar –endorfinas- seamos capaces de crear, mejor nos sentiremos y, si nos sentimos mejor, crearemos automáticamente más pensamientos positivos y, por tanto, más bienestar. Es un pez que se muerde la cola, como también lo es, en el lado opuesto, el sufrimiento.

 

La parte buena del duelo es que, de forma práctica, nos muestra la fuerza inmensa del amor y también de la paciencia y el perdón. Yo soy una persona de por sí inquieta y la poca paciencia que tengo la he aprendido tras la muerte de mi hijo Ignasi. Hay que tener mucha paciencia con una misma cuando el dolor es tan punzante que resulta una heroicidad levantarse de la cama. La paciencia se revela de muchísima utilidad para atravesar el duelo y para mi es un destello de luz al que intento recurrir siempre que me desespero. De la mano de la paciencia entendemos que todo pasa, lo bueno y lo malo. La paciencia es dulce, nos abraza, la impaciencia es un callejón que desemboca en la ansiedad, el estrés y nos paraliza.

 

El perdón, cuando lo otorgamos a los demás y, sobre todo a nosotros mismos, es un don que nos devuelve la calma y la serenidad. Mientras nos resistimos a perdonar o a perdonarnos estamos atrapados en el resentimiento o la culpa y, poco a poco, el corazón se va apagando y nos convertimos en seres resentidos y amargados. De ahí a perder la salud no va ni un paso. En cambio, perdonar libera, deja espacio a emociones sanadoras como la alegría, el servicio, la solidaridad, el sentido del humor, la tolerancia…   

 

Otra muleta impagable, otro destello de luz para atravesar el duelo y reinventarse es la gratitud. Agradezco infinitamente al Universo haber tenido la suerte de disfrutar de mi hijo Ignasi durante 15 maravillosos años. Y, como ahora sé, que de un día o un segundo para otro las personas que yo quiero o yo misma podemos dejar de existir, celebro mucho más que antes poder estar juntas. Cuando agradecemos lo que tenemos nos sentimos bien y afortunados.

 

Tengamos lo que tengamos, si lo agradecemos, se convierte en un tesoro. Incluso a veces, una enfermedad o un revés en la vida pueden ser una bendición porque a través de ellos el alma nos da la oportunidad de transformar algo en apariencia malo en conocimiento y amor.

 

La travesía del duelo también es buena para crear fortaleza interior. Después del golpe caen todas las máscaras y nos quedamos desnudos. Este es un buen punto de partida para dejar de ser gigantes de barro.

 

Las apariencias, el dinero, la posición social pueden ayudar en algo, pero en realidad de poco o nada sirven ante la muerte. Cuando nos encontramos frente a ella solo nuestra riqueza interior, el amor que somos capaces de dar y recibir nos reconforta.

 

Y el reinventarnos pasa por eso, por dejar de lado la falsedad. Podemos ser ‘pequeños’ pero auténticos. Se trata de ir creciendo, cada uno a su ritmo, sin prisas, pero sobre los cimientos de la única base segura y cierta: la fortaleza interior. Para conseguir ese tesoro, ese temple, es preciso caer miles de veces, dar un paso adelante y quizá tres para atrás… La única condición es no dar como bueno lo que no contenga amor.

 

Cuando uno se da cuenta que se ha levantado tantas veces como ha caído, le da menos miedo amar más la vida. Eso no garantiza que no vayamos a sentir nuevamente dolor, pero cuando llegue al menos sabremos un poco más cómo afrontarlo.

 

Al inicio de un gran duelo, como es el de la muerte de un hijo, reina la confusión, el dolor, la tristeza, el miedo, la incertidumbre… Durante la travesía de ese inmenso desierto hay que ir despojándose de creencias antiguas hasta vislumbrar que nuestra vida vuelve a tener sentido. Si uno tiene un porqué es más fácil saber el cómo –dice Vicktor Frankel–
Al principio mi porqué era enseñarle con el ejemplo a mi hijo Jaume que era posible volver a levantarse después de un golpe duro. Luego he ido entendiendo que el sentido de mi vida es aprender a vivirla con amor, pase lo que pase y me hace muy feliz haber constatado que el amor perdura más allá de la muerte.  

 

Somos seres espirituales que venimos aquí a experimentar. La muerte es un nacimiento a otra dimensión. Cuando nacemos aquí nos esperan nuestros padres, al morir nos acogen nuestros maestros y seres queridos y seguimos manteniendo eternamente los lazos de amor. La energía no se crea ni se destruye, el amor que somos capaces de sentir, tampoco.

46 respuestas a MIS HERRAMIENTAS PARA AFRONTAR EL DUELO

  • Hola, Mercè

    Me ha encantado tu entrada. No soy madre, pero entiendo lo que comentas, pues mi actitud ante la vida y la muerte son parecidas a lo que cuentas.

    Enhorabuena por tu actitud, pues en los momentos en que se muere un hijo adolescente, no debe ser nada fácil encontrar la fuerza para superar la situación y además desde una postura tan positiva.

    Gracias por compartir tus experiencias.

    Besotes.

  • Mercè Castro dice:

    Hola María Eugenia, bonita, esta entrada es la base de la charla que he dado este finde en Albacete. He vuelto de las jornadas que ha organizado Talhita llena de energía y amor.
    Tengo un montón de ganas de ir a San Sebastián y conocerte. Esperemos que el Universo lo ponga fácil.

    Un beso

  • Carmen de Valencia. dice:

    Gracias Mercé, siempre me reconforta leerte y sentir todo el amor que desprendes. Un abrazo muy, muy fuerte con todo mi corazón.

  • Mercè Castro dice:

    Gracias Carmen, un abrazo muy dulce también para ti.

  • Carmen dice:

    Querida Mercé,
    Ahora que estamos en las puertas del segundo aniversario de la pérdida de nuestro hijo Alex, me reconozco haber pasado, afortunadamente en todo cuanto nos escribes. Digo afrotunadamente porque hemos avanzado en el duelo y porque también como tú hemos intentado ir un poco más allá.
    Te voy a confesar algo que poca gente sabe. Hace ya más de un año todas las noche en mi recogimiento daba las gracias y enviaba toda la energía que podia por 6 “cosas”: la primera haber disfrutado durante 8 años de mi amado hijo y le pedia a Dios me lo cuadara pués yo ya no podia, la segunda agradecer el tener una hija que nos quiere, nos respeta y que pasa con calma su adolescencia (o eso es lo que queria coneguir), la tercera agradecer por disfrutar la compañia de mi marido persona que me respeta, me quiere, la cuarta daba las gracias por tener otro hijo sano que era un bendición, la quinta daba las gracias por seguir adelante con salud y la última era un tema laboral pero que para mí me desasosagaba.
    A un año vista, te confieso que todo se me ha cumplido. Mi hija esta mejorando en su dificil adolescencia, la relación personal con mi marido no se ha resentido durante este duelo sino todo lo contrario, yo me siento cada dia con más fuerzas, hace un año sólo estaba al 10%), y me ha sucedido algo muy grande tengo un hijo de ocho meses que es una bendición, nos ha aportado mucha alegria y, como tu dices, no hace salir y afrontar la vida, sano, alegre, tranquilo, y por último el tema laboral también se ha arreglado.
    Con esto te quiero demostrar que para mi sí es cierto que todo lo que tu desees con todas tus fuerzas se representará en tu vida, así hay que desear tener siempre pensamientos positivos y afrontar la vida con espectativas de mejorarla.
    No estamos del todo bien, pués ahora tenemos un nuevo bache, pero sentimos que estamos en el buen camino.
    Un beso enorme

  • Mercè Castro dice:

    Carmen, preciosa, quiero que sepas que tu testimonio es una bendición para todos, me encanta lo que nos cuentas. Es muy reconfortante comprobar cómo el pensamiento y la actitud positiva no solo favorece al que los aplica, sino que repercute para bien en todos. Gracias de corazón por compartir. Cuéntanos cuando puedas más cosas…

    Un abrazo grande, grande

  • chus dice:

    Hola Mercé
    soy una madre que ha perdido un hijo joven hace apenas siete meses y me encuentro peor que al principio, intento buscar una salida, pero sólo doy vueltas en circulo, estoy cerrada en una burbuja de la que no quiero salir ni que nadie entre. tengo mucha gente a mi alrededor que me ayudan, pero es tal la falta y la ausencia tan dolorosa que siento, de no poder abrazarle besarle decirle cuanto le quiero, cuanto le necesitamos, volver a sentir sus risas sus alegrías siempre sonriendo, que me ahoga no sentirlo y se que sus hermanos lo pasan mal también por verme así,pero no veo ninguna salida sólo quiero que mi hijo esté aquí, que todo vuelva a ser como antes lo normal de una familia normal y de unos hijos maravillosos y buenos como los que tengo y que quiero con locura
    sólo pedía una vida normal, ¿por qué eso no existe?
    gracias por poder expresarme, un abrazo

  • Mercè Castro dice:

    Hola Chus,

    No es posible remediar lo irremediable y aceptarlo lleva su tiempo. Necesitarás mucha paciencia contigo misma y mucho amor para atravesar el duelo. Siete meses es muy poco tiempo para un dolor tan grande. El libro “Volver a Vivir” es el diario de mi primer año de duelo, quizá te vaya bien leerlo.

    Un abrazo grande.

  • Paco Sánchez dice:

    Hola Mercé, hola a todos los seguidores del blog. Cuando leo tus sabias palabras no puedo evitar sentir esperanza por un lado y rabia por otro porque yo aún no he alcanzado ese estado de perdón y aceptación para conmigo y con la vida. Hoy al volver de un paseo he tomado conciencia una vez más del rechazo que desde niño he mostrado hacia la muerte y como con la perdida de mi hija este se hizo superlativo. Es un miedo todavía muy paralizante y cuando el amor no asoma es cierto que te invade el corazón.
    Aunque creo en Dios entre mis dudas se encuentra la falta de experiencias interiores que me calmen la angustia lo suficiente como el sentir la vida como transito o no a otra dimensión espiritual. Además a mi viejo miedo se une, confundiendolo todo, el hecho poco digerible todavía de no tener aqui al ser que hasta ahora he amado, creo, más genuinamente. Cuando oigo hablar de creencias como la tuya (mi mujer también siente que sus seres queridos la esperan y guían en algún lugar) no consigo conectar con algo parecido.
    ¿ Esas vivencia llego a ti con el tiempo o ye existìa antes de la perdida de tu hijo?.
    Si es posible que todos la sintamos solo espero que cuando abra lo suficiente mi corazón Dios también me otorgue una experiencia similar a la vuestra.

  • Mercè Castro dice:

    Queridísmo Paco,

    Te recomiendo que leas el libro de Deepak Chopra ‘Conocer a Dios’. Plaza Janés.

    En cuanto a mi, creo que siempre he sido una persona espiritual, aunque durante mucho tiempo me consideré atea. Conozco a muchos ateos acérrimos que son muy parecidos a lo que yo considero la imagen de Dios.
    No es necesario creer que existen guías y otras dimensiones además de esta. Para mí lo verdaderamente esencial es vivir esta vida disfrutando al incrementar el amor que somos capaces de dar y recibir.
    Proponte experimentar cada día un poquito de amor, es la mejor medicina para abrir las puertas del corazón y reconciliarse con la vida.

    Un abrazo grande y muy cariñoso

  • FREDDY GUERRA dice:

    Hola grato es el placer de saludar a todos y c/u de Uds.
    Quisiera compartir una dolorosa experiencia de haber perdido a mi hija. (este sabado 21 de Abril)No tengo que explicar en detalle cuan doloroso es perder un hijo, mi hija tenia 40 anos y deja a una nina de 9 anos y un esposo de 10 anos de matrimonio que tendra que bregar solo y no creo que sea facil ese camino que le espera (cuesta arriba).Gracias por compartir su experiencia Merce, llego en el momento justo pues mi esposa exploto y yo no sabia que hacer, para bendicion encontre esto suyo y fue de gran ayuda. Falta lo peor enterrar los restos de mi hija en otro estado de USA. Gracias por su ayuda.

  • Mercè Castro dice:

    Gracias a usted Freddy por compartir su experiencia.
    Un abrazo muy grande para usted y su esposa.

  • Mar dice:

    Creía haber superado ya mis duelos, pero esta madrugada en que se cumplen 15 años del fallecimiento de mi queridísimo hijo mayor Xavier a sus 19 años, me doy cuenta que vuelve a mi el dolor en forma de “sequía”. He mencionado mis duelos, sí, en plural, porque en septiembre se cumplirán 8 años de la muerte de mi no menos querido hijo Toni. Y por si ello fuera poco, mi amado esposo Xavier, falleció también en noviembre pasado. O sea que de los 4 que estábamos en la foto que estoy contemplando, solamente quedo yo. Mis 3 amores ya marcharon. Lo único que me ha mantenido con vida estos años, ha sido mi fé en Dios desde que tengo uso de razón, y el haberme hecho voluntaria en diversas causas desde que mi segundo hijo falleció y mi esposo y yo nos separamos, incapaces entonces de superar juntos el dolor, a pesar de querenos muchísimo. Tardé unos 5 años en poder superarlo después de numerosas caídas y recaídas. Cuando me diagnosticaron un cáncer hace 2 años, nadie creía que fuera a luchar, pero lo hice con gran fuerza dedicándoles a ellos mi esfuerzo y también a todas las personas del mundo que no tienen las oportunidades que yo tuve para combatirlo. Ahora estoy muy bien gracias a Dios, pero a pesar de todo, esta noche vuelvo a sentir que las lágrimas no acuden a mis ojos y me siento como vacía. Te doy las gracias Mercè por haber hecho este blog, y también a todas las personas que compartís este dolor que nos une: la muerte de un hijo (en mi caso dos). Gracias por leerme, realmente esta noche necesito sentirme conectada con vosotr@s. Un gran abrazo.

  • Hola Mercè! M’ha agradat aquesta entrada teva i n’he fet un petit comentari en el meu bloc. http://creixerment.blogspot.com.es/2012/06/entregar-el-miedo.html Per mirar d’”exorcitzar-la…?

  • Sandra dice:

    Necesito palabras de consuelo para mi hno que perdio hace un mes a su unica hijita de 16 años…ella se suicido.Gracias.

  • Gina dice:

    Hola Mercèl. Mi hijo Joaquín de 2 años y 10 meses falleció el 4 de marzo del 2012. Me siento muy culpable por su muerte, por no haberlo llevado pronto al hospital. tal vez se habría salvado. Tuvo infarto intestinal. Quisiera saber si él tuvo que partir o yo fui la culpable. Gracias.

  • Mercè Castro dice:

    Gina, preciosa, nadie muere un minuto antes o después de su hora. El plan es perfecto, ni tú ni ningún médico puede hacer nada cuando es el momento de partir. Si tu hijo hubiese tenido que vivir, viviría. No te sientas culpable de algo que no está en tus manos. La culpa nos remite una y otra vez a un callejón sin salida, déjala ir, te amarga a ti y a tus seres queridos, vivos o muertos. Tú necesitas toda tu energía para crear una vibración de amor alta que te permita alegrar tu alma y la de tu hijo.

    Un abrazo grande

  • HUMBERTO dice:

    Hola Marcela:

    Sin animos de cometer aberracion u ofensa en contra de Dios, he instalado en mi mente la idea que Dios cuando diseño toda la creacion se le olvido inventar una palabra especifica y clara para detallar y describir exactamente el valle de muerte que algunos de los padres hemos atravesado ante la tragedia y “cosa” extraña e indescifrable ante la perdida de un hijo, humanamente hablando no es posible explicar de una manera ni siquiera lejana esa travesía, es la amargura mas desvastadora que pueda asolar a una persona… en fin solo hay que vivir eso…la verdad no se si habrá algo más desolador….

  • Hola:
    Hace un año y medio que mi hijo se fue, (17 años)al principio me fue dificil si pero ahora me siento una persona muy infeliz, vacia, fracasada, mi esposo sufre y mi hijo (de 25años) no expresa sus sentimientos.
    Soy cat´lica, creo en Dios y en la vida eterna, pero talvez no tengo o mejor dicho no habia encontrado saber que no somos los unicos a quienes le ha tocado vivier este dolor ahora se que somos muchos y que estamos en el mismo canal de dolor como dice humberto (03 agosto).

  • ale dice:

    Hola , tengo un mes que perdi a mi unico hijo de 9 meses me siento tan confundida y triste desafortunadamente me encuentro sola mi familia esta en otro pais pero mi pareja esta culpada de este terrible accidente quiciera salir corriendo y encontrar el hueco mas grande y no salir de ahi el me necesita pero al mismo tiempo ni yo puedo darme fuerzas a mi misma quiero que hagan justicia por mi hijo pero como y de dpnde agarrar fuerzas si ya no tengo mi razob de vida mis ganas de despertar sineto que camino por que tengo que pero como si yo misma no existiera extrano tanto a mi bebe que nose como seguir viviendo sin el rezo le pido a dios fuerzas peto es tan dificil como tener que estar de pie y mantener pie a mi esposo si ni uo misma me puedo sostener

  • Mercè Castro dice:

    Hola Ale,

    Es muy dolorosa la muerte de un hijo, nos deja sin fuerzas y nos parece imposible poder remontar. Pero es posible. Ten paciencia contigo misma, no te exijas demasiado y aférrate a las cosas bonitas, por pequeñas que sean, que sucedan a tu alrededor.Descansa todo lo que puedas y confía en la fuerza interior que te ha ayudado a levantarte tantas otras veces en la vida.

    Un abrazo grande

  • Mercè Castro dice:

    Queridísima Mar,

    siento no haberte enviado antes un abrazo inmenso. Te lo mando ahora lleno de amor. El testimonio de personas como tu son un ejemplo de fortaleza para todos.

    Gracias, muchísimas gracias de corazón

  • Mercè Castro dice:

    Maricarmen, bonita, muchas grácias por tus palabras, siento no haberte enviado antes el abrazo cálido y amoroso que te mando ahora.

  • Lorena dice:

    Querida Mercé,

    He leido una y otra vez todo lo que expresas con tanta humanidad pero sinceramente se me hace muy dificil seguir adelante.
    Yo perdi a mi bebe de 2 años el 17/06/2011, hace tan solo un año, todo comenzo con una simple angina y en 10 hs fallecio por una sepsis generalizada. Desde ese dia, siento que estoy vagando por la vida sin rumbo. Tengo a mi otro hijo de 6 años, lauti, que me ayuda a seguir adelante y por suerte, quede nuevamente embarazada y nacio joaquin que ahora tiene 4 meses. Se que sigo por ellos, que son mi sosten pero se me hace tan pero tan dificil seguir, que lloro en silencio y estoy odiando a todo el mundo todo el tiempo. Tengo mucha ira pero a la vez mucha tristeza. Con mi marido nos vivimos peleando y en realidad nos amamos mucho. No entiendo porque nos paso esto o para que? pero te juro que muchas veces quiero desaparecer o volver el tiempo atras y abrazarlo o volver a escuchar mama de su boca. Es inexplicable describir lo que me pasa, esto es tan solo una breve reseña de lo que siento. Solo vivo culpandome o diciendo si hubiera sido…y se que no tengo la culpa y tampoco la tiene Dios. Pero, quien me devuelve a mi hijo? como hago para no sentir que mi corazon esta desgarrado? que me ahogo, que no puedo volver a respirar hondo desde que no lo tengo? Gracias por permitirnos liberarnos en cierta manera. Cariños.

  • Mercè Castro dice:

    Hola Lorena,

    La muerte de un hijo duele muchísimo y es mejor contar con ayuda especializada para liberarse de la rabia y la tristeza. Cualquier terapia que tú hagas no solo te dará paz a ti, también repercutirá positivamente en tus hijos. Los dos que están aquí necesitan una madre presente, que les mire con serenidad y alegría y un buen terapeuta te ayudará a conseguirlo. A tu hijo de dos años que se fue, como su energía previve, ya sabes que la energía no se crea ni se destruye, se transforma, le ayudarás también muchísimo si te percibe alegre. Cuanto más amor puedas dar y recibir, más cerca estarás de los tres.

    Un abrazo grande

  • Estrella dice:

    Hace un año, y un mes perdí a mi hija de 15 años por una meningitis bacteriana que derivó en sepsis. En un año no he hecho otra cosa que tratar de rehacer mi vida y la de mi otra hija y mi pareja. Pero, la rabia, el dolor, y la impotencia que llevo dentro no me deja salida, solo pienso en que quiero verla o contactar con ella, ella era mi alegría y la que me hacía reir y pensar en las cosas, su sabiduría me hace falta, y no encuentro una salida efectiva, me encuentro perdida e inmensamente sola, deseo estar con ella, o por lo menos saber donde está. Existe alguna manera de contactar con los que se fueron?. Mil gracias

    • jose rene flores dice:

      Estrella, acabo de perder a mi hijo de 39 años que se casaría el 8 de febrero de 2014, el se suicidó el 24 de enero de este año. No se que le pasó,el porque se puede tener ambivalencia de sentimientos, estar alegre por matrimoniarse y estar pensando en suicidarse. La vida nos juega malas pasadas, pero así es la vida, hay ratos dulces, alegres y ratos malos llenos de sinsabor. Al leer tu nota Estrella, me identifico con tu gran dolor. Quiero decirte que tengas Fé, que Dios ha prometido, que un día vendrá la resurección y ese día creo firmemente, que estaremos junto a todas aquellas bellas personas que se nos adelantaron en el viaje hacia la Vida Eterna. Por favor, recuerda todo lo bueno de tu hija que debió haber sido una preciosa adolescente, y ten Fe en Dios que un día la veras. Ella está gozando de la hermosa presencia de Dios y está riendo, charlando y adquiriendo mucha más sabiduría del Dios Santo y Eterno.

  • denia dice:

    hola marce agradezco estas palabras q animan x un instante hace un mes exactamente fallecio mi hija y ha sido muy dificil el poder levantrme x las manana acostarme sin ella tenia 8anos de edad y siento que mi corazon se fue con ella no tengo fuerzas para salir adelante aunque se que Dios existe x momentos lo dudo x q dejo que pasara esto eta la unica y no se si algun dia lo superare todos los dias no puedo dejar de lloratle la extrano tanto ue no se si podre levantarme de nuevo

  • Mercè Castro dice:

    Denia, bonita, aunque te parezca mentira, podrás levantarte y lo harás por ella, será tu homenaje de amor. Tu hija se lo merece, ella plantó magníficas semillas de cariño en tu corazón y cuando puedas, las cuidarás. Es normal que ahora estés como estás. No te preocupes, algunos días te parecerá que te vuelves loca, es normal nos ha pasado a todas. El dolor por la muerte de un hijo es muy grande. Ten paciencia y poco a poco irás viendo que tu fuerza interior es también grande y, además, no lo olvides, cuentas con el amor y energía que te manda tu hija, tus guías, los seres de luz que te quieren. No estás sola Denia.

    Un abrazo muy, muy cariñoso, cielo

  • Gina dice:

    Hola Mercé, gracias por tus palabras. Mi hijo de 2 años y 10 meses murió el 4 de marzo del 2012, va a ser un año. Quiero comentarte algo que sucedió un día antes de su partida. Mi hijo salió al patio, mi suegra llegaba a mi casa, en ese momento mi esposo miró por la ventana y mi suegra lloraba mirando a mi hijo Joaquín, entonces mi esposo salió a verla y mi suegra dijo “Vi a un ángel, elñ rostro de Joaquín brilló como un ángel, una luz lo crubió”, mi esposo trató de tranquilizarla, pero al día siguiente mi hijo falleció de infarto intestinal, era un niño muy sano, murió tres horas después de haber llegado al hospital con paro respiratorio. Mi hijo murió en mis brazos, antes de morir, me dijo dos veces “Mami no se abre la puerta”. Quisiera saber su opinión. Un abrazo. Gina

  • Mercè Castro dice:

    Querida Gina,

    Nadie muere un minuto antes ni un minuto después del tiempo programado y, cuando nos vamos, es porque ya terminamos lo que teníamos que hacer aquí.
    Los niños que están tan poco tiempo entre nosotros suelen ser ‘ángeles’ que vienen a despertar conciencia en la familia y entre las personas más próximas. Vienen a sembrar amor para que los padres lo cuiden y expandan cuando ellos se van. Vienen a ayudarnos a crecer como personas, a tener un mayor nivel de conciencia amorosa.
    Cuando nacemos entramos en esta realidad y cuando nos vamos salimos de ella y entramos en otra. No sé si eso puede guardar relación con la puerta que el final se abrió para que pudiera traspasar la energía de tu hijo.
    Tu suegra, la víspera, tuvo la capacidad de ver la inmensa luz, la inmensa energía, que acumulamos para poder dar el salto. La propia y la que nos mandan nuestros guías y ángeles que nos acompañan en esos momentos trascendentales de la existencia.

    Un abrazo grande y muy cariñoso para ti y tu familia

  • Josefina dice:

    hoy encontre tu blog y siento que lo necesitaba,por eso aparecio a mi vista.hace un mes perdi mi bebe, dos dias antes de la cesarea fallecio, todavia no entiendo que paso,fue un embarazo dificil,con mucho dolor, ya que con mi marido teniamos problemas,el pasaba una crisis y pretendia dejarnos luego que el bebe naciera,aunque en realidad no lo hizo, luego de la muerte de nuestro hijo durante unas semanas estuvimos muy unidos y ahora nos surge culpas,malestares y mucho dolor, el duelo lo pasamos diferente,lo se,pero no se si estoy fuerte por sufrir dos duelos juntos,la muerte de mi hijo que es muy pronta y una posible separacion de la persona que amo, ya que los dos se irian de mi vida sin explicacion y con ambas personas existe mucho amor.mi marido pretende aclaras las cosas entre nosotros en este momento a lo cual no se como reaccionar porque siento que todavia no soy yo, siento el alma muerta y mi cuña es el, el dolor me duele al respirar,ademas sobre todo extraño mi bebe,aunque solo lo senti en la panza, y siento que el ahun esta conmigo,no siento que se fue y eso tambien me preocupa que el no este bien.siento que es demasiado dolor y preocupaciones para un solo cuerpo.

  • Mercè Castro dice:

    Josefina preciosa,
    Cuando la oruga cree que no puede más es cuando se convierte en mariposa. Quiero decir que dentro de ti está la fuerza que sabe cómo trascender el dolor y volver a la vida, aunque haya momentos en que pienses que no vas a poder.
    Pide luz a tus guías y recuerda que retener a alguien en contra de su voluntad no ayuda, como tampoco sirve poner nuestra fuerza en otros o en algo externo Tú puedes salir, aunque sea largo y doloroso, preciosa

    Un abrazo muy cariñoso

  • patricia salas dice:

    yo tambien soy una madre que sufre mucho por la perdida de mi hijito Diego de 26 años era bueno trabajador sano jugueton me amaba mucho viviamos juntos y una mañana la muerte le arranco de mi casa el murio de epilepsia cuando dormiamos su hermano mayor y yo recien van a ser 42 dias de su partida y estoy destrozada sin saber que hacer, no tengo ganas de vivir sin mi bb como yo le decia, era tan atento conmigo que no lo puedo soportar quisiera morirme para estar asu lado necesito ayuda consejos necesito ver a mi hijo porq me estoy volviendo loca

    • patricia salas dice:

      vuelvo a escribir y no encuentro respuesta mi hijito Diego murio y yo no lo puedo creer , se esresponsable solo me amabqa a mi ta destrozando mi corazon no se que voy a hacer sin el es que era mi vida, se fue de epilepcia q le daba solo cuando dormia y yo cuidaba su sueño no me di cuenta cuando se ahogo estoy al borde de la locura era mi bb mi engreido a pesar de tener 26 años era hogareño trabajador, el me queria bastante estaba contento con su trabajo no se como me puedo resignar, no se como calmar este corazon, como puedo respirar sin aire como vivir si estoy muerta por mas que veo a mis hijos mayores que se desviven por mi eso no llena el gran vacio que dejo mi adorado hijo nadie va ocupar su lugar ni su amor ¡¿donde estas bb?

  • maria cecilia sabogal arias dice:

    El pasado 23 de junio, a las 2y 45 perdi mi hijita menor, tenia 21 años, estudiante de odontologia, 7 semestre, tenia un bebe de un año, no entiendo porque DIOS, se la llevo. Dejando un gran vacio en mi corazon y en el de mi hogar, siendo una niña diligente, respetuosa, amable. DIOS MIO QUE SENSACION TAN EXTRAÑA, TAN DOLOROSA EN MI CORAZON, APARTIR DE ESE DIA HAY UNA AUSENCIA GRANDISIMA, todos los dias me pregunto cuando se ira este dolor, solo le pido a DIOS que me llene de fortaleza, de paz interior, de tranquilidad, que llene de gozo mi corazon y el de mis otros dos hijitos y el de mi esposo y su novio, ya que es un dolor del ALMA. donde se nos agotan las fuerza, un dolor DESGARRADOR, DIOS te pido por todas las mamitas que esdtan pasando por mi dolor que nos des FORTALEZA””” AMEN.

  • Mercè Castro dice:

    Hola María, preciosa,

    El dolor por la muerte de un hijo es muy profundo y requiere un trabajo interior largo y también profundo. El tiempo por sí solo no sirve. Va bien contar con ayuda terapéutica, con un profesional que nos sostenga durante nuestras noches oscuras y, sobre todo, hay que agarrarse al amor como a un bote salvavidas.

    Un abrazo enorme

  • yadira dice:

    Mi hijo Carlos de 16 años se fue a otro nivel junto a cristo y a mi papa,todos los sentimientos aqui narrados son iguales a los nuestros.Solo han pasado 24 dias y estamos en pleno proceso,rezando mucho,aferrandonos a toda palabra,libro,expresion de amor y repitiendonos cada dia q necesitamos seguir viviendo por nuestra hija y nuestros padres q nos necesitan.Solo la fe y el Amor a cristo nos ayudara y a uds tambien!Dios los bendiga!

  • Joana Hernández dice:

    La pérdida de un hijo es un inmenso vacío vives por vivir, ya no eres la misma y el tiempo pasa y pasa y el dolor esta ahí yo vivo en una burbuja y siento que si me salgo muero, mi bebe Santi, sólo tenía in añito cuando falleció y no me resigno lo extraño lo amo ya han pasado tres años y siento que fue ayer, quisiera verlo una vez más, una vez para despedirme de el y decide cuanto lo amo, mi vida se fue con mi angelito

    • Yareli dice:

      Joana quiero compartir contigo unas palabras, tengo la fortuna de tener a dos ángeles que iluminan mi camino, hace 23 días mis bebés nacieron y murieron, claro que es un dolor muy grande, como dice. Merce Castro la pérdida más grande para algunos y ese es nuestro caso, al igual que tu me pregunte muchas veces ¿porqué? Sin encontrar una respuesta que disminuyera el dolor de no tenerlos más. Como sentí extrañarlos porque me enseñaron a amarlos. Sabes tu vida no se fue con el, tu vida sigue y seguirá si así tu lo decides, Santi no se fue, como tampoco el de mis hijos Joshua y Yeshua ellos siguen ahí, porque la muerte solo es para el cuerpo físico no para el espíritu, tu hijo está en tu corazón y si quieres verlo, hablar y estar con el solo tienes que ir ahí, yo lo he hecho y ahora estoy mejor, se que mis bebés están bien que vinieron para enseñarme sabiduría y que los tengo en mi, confió y te invito a confiar en el proceso de la vida, no intentes encontrar respuestas a las preguntas que te haces solo Dios sabe y cuando nos rendimos a eso, empieza la recuperación, la muerte de nuestros hijos nos enseña a amar como pocos han decidido, a amar a pesar de la muerte física. Santi estará muy feliz sí continuas con tu vida, si decides ser feliz.
      Recibe un abrazo de parte mía lleno de amor y de esperanza.

  • Hola a todas las personas que han escrito en este blog, yo me llamo Rebeca, tengo 60 años de edad y hace 10 años con el dolor mas grande en mi alma, sepulte a mi hijo de 27 años, quien por motivos que del todo no conocemos, decidió irse de este mundo. Nos dejo con el corazón partido en mil pedazos a mis dos hijos y a mi esposo, solo Dios sabe por todo lo que hemos pasado y sufrido. Busque culpables, odie, gemí, maldeci, desee lo peor a quienes considere culpables, Nada me daba consuelo, busque ayuda en todas partes. Y nada, Hoy ha cambiado mi vida, hoy tengo PAZ, por fin pude abrir mi corazón a mi Poder superior , me rendí ante tanto dolor, y clame Al Cielo por ayuda y mi DIOS por fin se apiado de MI. Todo lo que comentan es verdad !!!!!! Yo lo VIVI en su totalidad. Y encontré que la única formula para poder seguir adelante es el AMOR, ese que viene de la VERDADERA FUENTE DIVINA. !!!!DIOS!!!!. Les mando mi amor y un abrazo bien grande.

  • carmenza archila dice:

    Porque cuando un hijo decide acabar con su vida, sume tanto a la familia en el dolor, la insertidumbre, las culpas tantos sentimientos que no dejan ver la luz pronto, acaso es diferente en estos casos ?

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