Taller de primavera
SÁBADO 11 DE ABRIL
HORARIO: de 10h a 13:30h
LUGAR: BARCELONA
INFORMACIÓN E INCRIPCIONES:
650 98 38 80
isona@ibernet.com
La luz ya es distinta, el día más largo, el aire cálido, el color intenso y verde de las hojas nuevas, pura vida, el perfume suave y sugerente de las flores… Empieza otra primavera ¡y la fuerza de la tierra lo inunda todo!
Es un buen momento para abrir el armario de nuestro corazón y empezar, sin prisas y con cariño, a dar nombre a nuestras emociones antes de que la nostalgia, quizá, nos paralice.
Por eso, porqué los cambios de estación no son fáciles cuando uno atraviesa una gran pérdida, abro la posibilidad de participar en un taller en el que ofrezco las herramientas que a mí me han ayudado a transitar el camino del duelo, a encarar mis primaveras y la vida entera, con una actitud más alegre y sosegada.
La intención es crear un espacio íntimo y seguro para volver a estar presentes con más energía, paz y confianza.
EL ÚLTIMO ENCUENTRO
“En la vida de un hombre no solamente ocurren las cosas, uno también construye lo que le ocurre” dice Sándor Márai, en su novela ”El Último Encuentro”, que he vuelto a leer con verdadero placer estos días.
Con el transcurso del tiempo, por el simple hecho de vivir, vamos creando un dibujo que finaliza con nuestro último suspiro. Las primeras pinceladas del lienzo tal vez no nos digan nada, no tengan sentido pero, con los años, el conjunto probablemente vaya adquiriendo forma. Es entonces cuando entendemos que aquello tan gris, tan lleno, quizá, de dolor, tristeza o miedo que nos sucedió un día, se ha convertido en el detonante de los colores preciosos, de las formas sutiles y hermosas de las que disfrutamos ahora.
Hay vidas que cuando terminan son un excelente ejemplo, una verdadera obra de arte. Eso suele suceder cuando, desde el corazón, los pensamientos, las palabras y las acciones guardan coherencia.
Márai, en un momento del libro hace esta reflexión que me ha llegado al alma:
“Uno siempre responde con su vida entera a las preguntas más importantes. No importa lo que diga, no importa con qué palabras y con qué argumentos trate de defenderse. Al final, al final de todo, uno responde a todas las preguntas con los hechos de su vida; a las preguntas que el mundo le ha hecho una y otra vez. Las preguntas son estas: ¿Quién eres?… ¿Qué has querido de verdad?… ¿A qué has sido fiel o infiel?… ¿Con qué y con quién te has comportado con valentía o con cobardía?… Estas son las preguntas. Uno responde como puede, diciendo la verdad o mintiendo: eso no importa. Lo que sí importa es que uno al final responde con su vida entera”.
DE LA MUERTE A LA VIDA
Preciosa reflexión de Jeff Foster:
En el corazón de la experiencia del duelo se encuentra un foco agudo y doloroso en eso que ‘falta’ en tu experiencia presente, en lo que ‘ya no está’, en lo que ha sido ‘perdido’ y que ‘jamás volverá’; en la ausencia de algo o alguien, en lugar de su amorosa presencia.
El duelo contiene la destrucción de un sueño con el que nos habíamos familiarizado y que decía ‘cómo iban a ser las cosas’, contiene una ruptura del estatus quo, la destrucción de las expectativas, la ruina de las esperanzas; y los planes más preciados ahora se han vuelto en escombros.
La sanación implica un cambio sutil pero radical en este enfoque – de lo que está ausente a lo que está presente, de lo que ha sido perdido a lo que nunca se pierde, de lo que ya no está aquí (y nunca regresará) a lo que aún está aquí, y nunca habrá de irse. De la muerte a la vida. Del amor perdido, al amor, a pesar de la pérdida. De la ausencia a la presencia. Del drama a la respiración.
Una invitación a ser aquí, en donde tu ser querido sigue viviendo, como presencia, como el Infinito.
Jeff Foster
TRASCENDER EL DOLOR Y VOLVER A AMAR LA VIDA
Hay amores que, a partir de un cierto día, solo pueden vivir en nuestro corazón, no en nuestra vida. No suele ser fácil aceptar esa realidad porqué no ver, ni oír, ni abrazar a las personas que amamos duele, a menudo de forma desgarradora.
De lo que hagamos con este dolor dependerá que recuperemos la calma y alcancemos una vibración de luz más resplandeciente.
El duelo nos brinda la posibilidad de descubrir que el amor es eterno, que permanece a pesar de las dificultades y nos permite vivir con alegría, serenidad y confianza.
De la herramientas que yo he utilizado para salir de la tormenta y volver a amar la vida hablaré en Menorca el próximo viernes día 20 de febrero, a las ocho de la tarde, en el Cercle Artístic de Ciutadella y el sábado 21, de 10h a 13:30h, en un taller práctico que imparto en Ferrerías.
MÁS INFO CONFERENCIA Y TALLER:
Lina Caimaris (Grup de Dol Lligams) Tel. 669 971 961
PONERSE DE NOVIO CON LA VIDA
Me encanta esta frase: “ponerse de novio con la vida”. Entregarse a la pasión de vivir, aunque a veces duela. Buscar lo que nos apasiona que para algunos puede ser la música, para otros escribir, coser, leer, cuidar un huerto, sentir el vigor del aire fresco en la cara por la mañana, subir montañas, navegar, cocinar para los amigos, montar y desmontar motores, pintar, escuchar el silencio, decir con generosidad palabras bonitas, agradecer el nuevo día, enamorarse de la calidez de la sonrisa espontánea que nos brinda un niño, sentir la reconfortante sensación de formar parte de algo más grande; ese “estado de gracia” que experimentamos, a veces, al mirar, sin prisas, la puesta de sol, el amanecer o el cielo en una noche estrellada.
Fluir con la vida, dejando que el amor surja y lo envuelva todo, sin resistencia ni esfuerzo. Eso es para mi “ponerme de novia con la vida” y, aunque a menudo me pierdo en mis propios miedos y la magia desaparece, sé, porque lo he vivido, lo fantástico, lo inmensamente maravilloso que es ir cogida del brazo de la vida, locamente enamorada. Sigue leyendo
PALABRAS QUE CONSUELAN EN AMERICA
De la muerte en el país en el que vivo se habla muy poco y de la muerte de un hijo casi nada. Pero lo cierto es que la muerte forma parte de la vida. Es así, esa es la realidad. Intentar mirar hacia otro lado es posible pero con el tiempo suele causar más dolor y nos aleja irremediablemente de la vida.
En mi libro “Palabras que consuelan” hablo del duelo que más conozco, que es el de la muerte de un hijo, pero me parece que las herramientas que he utilizado para atravesar el mío sirven para otras perdidas muy sentidas, de esas que te dejan fuera de la vida, en carne viva y no te queda más remedio que reinventarte.
Escribir me ha ayudado y si te sirven a ti algunas de mis palabras lector me sentiré gratificada y muy agradecida.
Confío en que las palabras que consuelan llegan en el momento oportuno a quién las necesita. Por eso me hace ilusión anunciar que el libro, además de en México, se encuentra también ya en Costa Rica, Paraguay y Santo Domingo.
La muerte duele menos si del dolor puede nacer algo bonito.
SEGUIREMOS VIVIENDO
Estoy leyendo este precisoso libro de Elisabet Pedrosa, la madre de Gina. Cada una de sus palabras me llegan al alma y resuenan muy hondo en mi corazón. Es entrañable, puro amor. Aunque nuestras historias son distintas, me siento inmensamente acompañada, comprendida, unida… La lectura de este libro reconforta, es un canto a la vida. Gracias Elisabet.
Comparto esta información sobre el libro que ha aparecido en El Diario Vasco:
La escritora y periodista Elisabet Pedrosa publica ‘Seguiremos viviendo’, un testimonio sobre cómo logró seguir adelante tras el fallecimiento de su hija Gina, afectada de Síndrome de Rett
«18 de enero de 2014. Hacía dos días que había muerto nuestra hija Gina, de once años, y estábamos a primera hora de la mañana al lado de su féretro, de cuerpo presente, en el tanatorio Les Corts de Barcelona. Entonces llegó Sergi, el médico de paliativos, para darnos el pésame. Gina entró en paliativos en mayo de 2013. Cuando el médico se fue yo ya tenía muy clara la idea de escribir».
Así introduce Elisabet Pedrosa su conmovedor monólogo con su hija muerta, ‘Seguiremos viviendo’. Un texto que le ha ayudado a seguir adelante y que ahora, convertido en libro, también podrá ayudar a otros padres que estén pasando por la misma situación.
«Este texto nace de la desesperación de una madre a quien se le ha muerto una hija, de la necesidad de explicar y compartir»
«Este texto nace de la desesperación de una madre a quien se le ha muerto una hija, de la necesidad de explicar y compartir. (…) La pérdida de un hijo o una hija nos sitúa en el peor de los escenarios; no obstante, si aprovechamos esta crisis para indagar en nosotros mismos, resulta tremendamente revelador. Este libro ha sido cien por cien terapéutico, y me gustaría que también lo fuera para vosotros: tanto si estáis pasando por un proceso de duelo, como para cuando os encontréis en esta situación, o simplemente para girar vuestra vida del revés y darle una nueva dimensión. Todos tenemos pérdidas, grandes y pequeñas. Estamos todos en el mismo barco y, por el camino, inevitablemente, vamos sufriendo pérdidas personales, emocionales y materiales», escribe Pedrosa.
Así, con la verdad por delante, y con delicadeza y mucho corazón, la autora nos lleva de la mano para contarnos cómo fueron los últimos años junto a su hija y el dolor profundo que se quedó cuando ella se marchó. Y, quizás lo más importante, nos cuenta cómo se reinicia poco a poco el hilo de la vida: , volver a comer, a cocinar, a bailar, a sonreír… incorporando los recuerdos de esa hija que ya no está. En definitiva, volver a vivir después de tan tremenda experiencia.
Un proyecto solidario
Las ventas del libro irán destinadas a mejorar el equipo de curas paliativas pediátricas del Hospital Sant Joan de Dèu de Barcelona.
Es así como la tragedia de esta madre se convertirá en un hermoso proyecto, cuya finalidad es, además, divulgar el papel y las necesidades de los cuidados paliativos pediátricos, muy escasos en nuestro país —los únicos centros que existen en España en este momento son: el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, el Hospital Materno Infantil de Las Palmas, Hospital Niño Jesús de Madrid y la Unidad de Paliativos de Son Espases, Mallorca, además de algunas unidades de Oncología Pediátrica que prestan atención paliativa a sus pacientes–.
Un testimonio que de seguro servirá para sensibilizar sobre el gran papel que ejerce el acompañamiento a la muerte de las curas paliativas pediátricas y para que sea un derecho lo que aún hoy es un privilegio: que todo niño en situación crítica muera acompañado.
Ya en 2009, Pedrosa publicó Criaturas de otro planeta, una historia que hizo visible el síndrome de Rett, la segunda causa más frecuente de retraso mental en mujeres y que finalmente llevó a su hija Gina hasta la muerte en enero de 2013.
Es necesario divulgar el papel y las necesidades de los cuidados paliativos pediátricos, muy escasos en España
Este Síndrome es un trastorno neurológico de base genética que afecta casi en exclusiva a las niñas. «Las afectadas por SR son totalmente dependientes, ya que en cualquiera de los supuestos, es un trastorno del neurodesarrollo grave que causa pluridiscapacidad, en él la discapacidad intelectual es severa o importante. A día de hoy, la evolución y pronóstico sigue siendo desfavorable, ya que de momento no existe curación ni terapias efectivas en la detención de la enfermedad», explican desde la Asociación Española Síndrome de Rett.
Eso sí, a pesar de que uno de los síntomas es la pérdida de funciones adquiridas, los profesionales hablan de Trastorno del Desarrollo y no de trastorno degenerativo o regresivo.
A LAS PUERTAS DE LA NAVIDAD
Me gusta estar en casa, mirar por la ventana la luz dorada y perezosa del invierno y sentirme protegida del frío y las prisas. La calle está preciosa, alfombrada de hojas.
Me gusta estar en casa, lejos del ajetreo de las compras, mientras el día transcurre con dulzura y yo me siento inmensamente agradecida por la calidez que me acompaña.
Me dejo arrullar por el amor, envuelta en la mantita de cariño de las personas que quiero, incluso de las que están lejos o apenas conozco pero percibo cerca de mi alma. Es tan agradable expandir amor!
Me gusta estar en casa e imaginar que todos, todos, nos fundimos en un gran y reconfortante abrazo.
PALABRAS QUE CONSUELAN EN BARBARÀ DEL VALLÈS
Hablaremos de cómo trascender el dolor y volver a amar la vida, el miércoles 10 de diciembre en la librería «Desvan del lector» con Isabel Besolí, coordinadora del Grup Acompanyament el Dol de Barbarà del Vallès y todos los que queráis participar.
Es diciembre y es bueno sembrar cariño y recoger abrazos.
AIRES DE DICIEMBRE
Aunque quisiera pasar de puntillas o hacer oídos sordos diciembre es tan potente en mi vida que no hay un lugar en el mundo donde poder huir y hacer como si nada. No, no hay forma de escapar, son muchos los diciembres que he tratado de esquivar y no me ha servido de nada. Ahora ya sé que es mejor para mi alma abrirle la puerta, sin brusquedad, despacito, y, en vez de darle la espalda, recibirle y acomodarle con amabilidad.
Primero entra con suavidad la nostalgia. Su presencia es ligera, es una emoción discreta que suele pasear por casa sin hacer ruido. De repente, con dulzura me coge de la mano y me sugiere, por ejemplo, que pasemos la tarde juntas, en el sofá, mirando fotos de cuando los niños eran pequeños… tropiezo con la carita preciosa y risueña de Jaume, antes del golpe seco y los ojos siempre brillantes de Ignasi y regreso, sin darme cuenta, a la vida de antes.
Poco después es fácil que llegue la tristeza; honda, contundente, profunda, tan vieja como la propia Tierra. Con la tristeza de diciembre al lado la imagen de Ignasi, mi hijo muerto, desata el llanto contenido durante siglos. Por suerte, las lágrimas tienen el don de limpiar el alma y sosegar el corazón. Entonces, vulnerable y frágil, es cuando enciendo una velita y me digo a mi misma: “Ya está diciembre aquí. Me voy a dar permiso para sentir con amor lo que venga”. Es la única forma que conozco de trascender el dolor y el miedo. Aceptar lo que siento y agradecer todo lo bueno que tengo no solo me sostiene, me inunda de una alegría serena, me conecta con la esencia, esa chispita de amor que todos llevamos dentro capaz de transformar la oscuridad en luz.
Por eso, porque es diciembre propongo abrir de par en par las puertas de la vida y sostenernos con cariño. Para conseguirlo vamos a tener que dejar de lado el orgullo y perdonar tanto como sea necesario hasta sentirnos en paz.







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